Rellenando vasos medio vacíos

Una de mis lecturas ahora mismo es un librito muy interesante, Your Brain at Work de David Rock. Trata del funcionamiento del cerebro en distintas circunstancias del entorno laboral (stress, manejo de expectativas, colaboración…) a partir de la investigación neurológica más avanzada, y de cómo utilizar las conclusiones de esas investigaciones para, en suma, ser más eficientes (aunque creo que para eso haría falta algo más que un libro…)

3148853034_d4c053866d (1)
Foto de Jack Tinney

Pues bien, una de las partes que más me ha llamado la atención es la relativa a distintas estrategias para afrontar las situaciones del día a día, y su impacto en el cerebro. Una de las más efectivas sería el reappraisal (reevaluación, en mi traducción libre) y que consiste en buscar una interpretación positiva a las cosas, por muy negativas que parezcan. Los datos muestran la efectividad de esta técnica:

La investigación sobre reevaluación muestra que es una estrategia con pocos inconvenientes y múltiples ventajas. Gross realizó otro estudio fuera del laboratorio en el que agrupó a centenares de personas basándose en si usaban reevaluación o supresión para manejar sus emociones. Después comparó estos dos grupos en un número muy amplio de tests, incluyendo optimismo, adaptación al ambiente, relaciones positivas y satisfacción general. En cada uno de los factores, los que reevaluaban sus emocione obtenían mejor puntuación que los que las suprimían […]

En 2007, presenté la investigación sobre reevaluación a un grupo de médicos en un instituto de investigación sobre el cáncer. “¿Nos está intentando decir,” preguntó un investigador, “que el éxito en el trabajo se basa en la habilidad para inventarse interpretaciones falsas de la realidad en lugar de enfrentarse a ella?” Tuve que hacer una pausa y reflexionar unos momentos antes de responder. La investigación muestra que la gente que ve la vida de color tirando a rosa parece ser también la más feliz. Y la gente feliz funciona mejor en muchos tipos de trabajo. Así que la respuesta a la pregunta de los médicos es, básicamente, que sí (aunque no hay que sacar las cosas de quicio).

Resumiendo, el optimismo es bueno y productivo. Apuntado queda, incluso para un pesimista optimista bien informado como yo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s